La primera vez cuesta. Es normal, y no significa que pediste la talla
equivocada: una prenda de compresión se pone distinto a la ropa común.
Paso a paso
- Abre todos los cierres antes de empezar. El cierre
frontal y, si la prenda lo tiene, el cierre de la entrepierna.
- Entra por los pies y sube la prenda por partes,
acomodando la tela tramo por tramo en vez de jalar todo de una vez.
- Acomódala antes de cerrarla. La costura del centro tiene
que quedar alineada con el centro de tu cuerpo, sin torceduras y sin tela
doblada.
- Cierra de abajo hacia arriba, empezando por la
fila de ganchos más floja. Nunca empieces por la más
ajustada.
- Revisa los detalles. Que las bandas de silicona queden
planas sobre la piel, que los tirantes no queden torcidos y que no haya tela
doblada sobre sí misma en ninguna parte.
A medida que baja la inflamación
Para eso están las tres filas de ganchos. Cuando la prenda empiece a
sentirse floja, pasa a la fila siguiente. No necesitas otra prenda para
recuperar la compresión.
Cuándo quitártela
Quítate la prenda si sientes dolor, hormigueo, adormecimiento o si te deja
marcas en la piel que no desaparecen. Eso no es parte del proceso. Consulta con
tu cirujano antes de volver a usarla.
Cuántas horas al día
Eso depende de tu procedimiento y de cómo vaya tu recuperación.
Esa indicación te la da tu cirujano, no nosotros.