Después de una liposucción de brazos, todo lo que haces con los brazos es la parte difícil: vestirte, lavarte el pelo, alcanzar cualquier cosa por encima de la cabeza. Lo que más ayuda es una prenda que entre sin pelear y que se quede en su lugar.
Esta cierra al frente y cubre los brazos, así no hay nada que pasarte por la cabeza.
Úsala durante todo el tiempo que te indique tu cirujano.