Tu prenda está hecha con una tela técnica de compresión. Para que conserve la elasticidad y la compresión con la que salió de fábrica, lávala siempre con colores similares y sigue estas indicaciones.
El suavizante y el blanqueador rompen las fibras elásticas, y esas fibras son la compresión. Una faja lavada con suavizante deja de comprimir mucho antes de lo que debería. El calor, ya sea de la plancha o de un lavado caliente, hace lo mismo.
Si usas una todos los días, vale la pena tener dos: una puesta y otra en el lavado. Así ninguna pasa horas húmeda ni se usa varios días seguidos.