La recuperación de un BBL tiene una regla que todas recuerdan: nada presiona la zona injertada. Eso cambia lo que de verdad necesitas en las primeras semanas, y tiene menos que ver con la compresión que con cómo te sientas y qué comes.
Acá vas a encontrar lo que acompaña eso: una almohada de espuma de alta densidad que mantiene el peso fuera de la zona, y proteína con péptidos de colágeno para esas semanas en que comer bien es lo más difícil. Consulta a tu cirujano antes de sumar cualquier prenda de compresión a la recuperación de un BBL.